Ya en Camboya

Ayer madrugamos, teníamos un día intenso de viaje.

Tras el desayuno cogimos un tuk tuk que nos llevó al aeropuerto y hora y pico despues despegábamos con destino a Bangkok.

Aunque hacíamos los dos tramos del día con Air Asia al ser un vuelo doméstico y el segundo internacional no podíamos facturar hasta destino, así que teníamos miedo de no poder enlazar el segundo vuelo por falta de tiempo, dado que solo teníamos una hora y cincuenta minutos para esperar nuestras mochilas en las cintas, ir a la zona de salidas, facturarlas nuevamente, pasar los controles de inmigración y tomar el segundo vuelo.

Y más cuando el primer vuelo, Chaing Mai – Bangkok salió con veinte minutos de retraso.

Al aterrizar en Bangkok recogimos nuestras mochilas, aguantamos la cola en los mostradores de Air Asia para refacturar, hicimos los trámites de salida en inmigración, tuvimos hasta un chequeo aleatorio del equipaje de mano de Cris, pero nos dio tiempo a llegar justos al embarque del segundo vuelo y una hora despues aterrizábamos en el aeropuerto de Phnom Penh.

Al llegar al aeropuerto lo primero que tuvimos que hacer es el visado de entrada.

Una foto, veinte dólares, un formulario relleno y nuestro pasaporte que pasó de mano en mano por un montón de funcionarias mientras nosotros y un montón de extranjeros más los esperábamos al otro lado.

Cuando finalmente visaban un pasaporte, cantaban el nombre del agraciado, que se acercaba a la ventanilla a recogerlo. Vamos, como en el cole.

Una vez realizado este trámite, pasamos por inmigración para hacer la entrada en el país, cogimos un taxi y nos dirigimos a nuestro hotel.

Durante los veinte minutos de trayecto nos dimos cuenta que acabábamos de llegar a un país mucho más pobre que Tailandia y bastante más desorganizado si cabe, pero a la vez muy vivo, con muchísima gente que se va buscando la vida, que no para, efervescente, que hacen de la visita una experiencia muy intensa.

Camboya tiene una historia reciente cruel y es un estado bastante fallido. Por ejemplo su código de circulación es de 2005, anteriormente no había normas de circulación sino que cada uno hacía lo que creía más adecuado y ahora siguen haciendo casi lo mismo.

La principal norma a la hora de circular es que el vehículo más grande tiene siempre la preferencia y hace lo que quiere y las bicis y los peatones hacen lo que pueden. Son muy raros los semáforos y los pasos de cebra, que también son escasos, no los respeta nadie.

Puedes cambiar de sentido en cualquier momento, ir en dirección contraria y en las intersecciones los vehículos van metiendo el morro poco a poco hasta cerrar el paso a los que circulan perpendicularmente y cruzar el paso. Menos mal que no van muy rápido.

En una moto caben dos, tres, cuatro, cinco personas, solo tiene que llevar casco el conductor (pero la mayoría no lo llevan), puedes transportar desde varias bombonas de butano hasta todo lo que se te ocurra, …

Además a la hora en que volvíamos del aeropuerto el tráfico era infernal y la experiencia fue curiosa. En esos momentos entiendes perfectamente porqué te has hecho un seguro de viaje, …

Estaba anocheciendo (aquí anochece sobre las seis y pico de la tarde) y tras una ducha nos fuimos a comer (o cenar) algo, porque entre unas cosas y otras llevábamos todo el día sin comer.

Queríamos haber ido al Pacharán, un restaurante español en el que estuve hace años, pero como ha cerrado fuimos al FCC, un restaurante colonial con una amplia terraza a la ribera del río Tonle.

Nos tomamos una cerveza, disfrutamos de la cocina khemer y tras un paseito para bajar la cena, nos fuimos a dormir, que el día había sido largo.

Hoy, tras el desayuno, hemos negociado con un tuk tuk una tarifa plana para todo el día. Por 15$ nos ha llevado a cuatro lugares que queríamos visitar.

Hemos comenzado por los Killing Fields uno de los uno de los cientos de campos de exterminio que el regimen de Pol Pot estableció durante los tres años y ocho meses que estuvieron en el poder, durante los que asesinaron a un tercio de la poblacion.

Está a 14 kilómetros de la ciudad y hoy se mantiene abierto, al igual que Auswitch, como testimonio.

De ahí hemos ido a Tuol Sleng, el S21, la célebre prisión de alta seguridad del régimen de la Kampuchea Democrática con el fin de conservar pruebas del exterminio. También sobrecogedor.

Antes de llegar a Tuol Sleng, en un cruce, un coche que venía perpendicular a nosotros nos ha pegado un toque con su delantera en el lateral del tuk tuk (un golpe de nada, chapa) y el tuktukero se ha girado con mala cara, pero ni han parado. Imagino que los seguros por aquí tampoco se estilan.

Tras ésto hemos visitado el Mercado Central. Un lugar muy curioso dado que aunque hay extranjeros no es turístico y está enfocado al público khemer.

Y hemos acabado las visitas en el Palacio Real. La verdad es que sorprende y merece la pena ver en medio de tanto caos un lugar y unos jardines tan bien cuidados.

Tras ducharnos y tomar una cerveza tranquilos hemos ido a cenar a un restaurante muy interesante, el Friends.

Este restaurante es de una ONG que entre diferentes proyectos tiene este céntrico restaurante para enseñar a “niños de la calle” a ser cocineros y camareros y la cocina es espectacular, el trato lo mismo, los precios no son demasiado elevados y hemos disfrutado de otra cena de cocina camboyana de la que hemos salido encantados.

Mañana arrancaremos para el norte. Queremos dirigirnos a Battambang, a cinco horas al norte en autobús.

Confiemos en que las carreteras y los autobuses camboyanos san mejores de lo que esperamos.

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6 pensamientos en “Ya en Camboya

  1. Hola Melo,

    Estoy leyendo toda la información que habéis publicado sobre Vietnam y Camboya y me gustaría saber si habéis llevado Dólares, si habéis llevado euros y los habéis cambiado por la moneda local o como habéis gestionado el tema monetario.

    Felicidades por vuestro blog, toda la información que ponéis es interesante y útil.

    Saludos

    • En Camboya se manejan con dólares y utilizan los rieles para cambios que no llegan al dolar.

      Llevamos algunos dólares y el resto lo fuimos sacando en cajeros.

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